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Space Crusader: sueltas un poco tarde y el planeta ya queda lejos

Cargar el salto no detiene la órbita. Ese detalle convierte Space Crusader en un juego espacial de precisión con más miga de la que parece.

Un astronauta salta entre planetas y anillos dorados mientras se aproxima una tormenta cósmica.
Ilustración de Space Crusader · Galacade

Un botón y unos cuantos planetas. Podría parecer un paseo, pero Space Crusader se encarga pronto de quitarte esa idea. Vas saltando de una órbita a otra mientras una tormenta se acerca por detrás. Lo divertido es que tu astronauta no se queda esperando quieto a que termines de apuntar: sigue girando mientras cargas el salto.

El momento de soltar es media partida

Mantienes para cargar y sueltas para salir disparado. Hasta ahí, sencillo. Pero durante esa carga has cambiado de posición alrededor del planeta, así que la dirección de salida también cambia. Si un salto se te va muy lejos del destino, no siempre te ha sobrado fuerza: puede que hayas soltado un instante tarde.

Al empezar viene bien dedicar unos intentos a mirar la órbita en lugar de perseguir todos los anillos que aparecen. Cuando entiendes desde dónde estás saliendo, los planetas dejan de parecer colocados con tan mala intención.

Hay un detalle que puede pillarte a contrapié

El sentido del giro alterna entre planetas pares e impares. Llegas a uno nuevo, haces el gesto que acababa de salirte bien y el astronauta se marcha por otro lado. No es que el botón haya decidido llevarte la contraria: ahora estás girando en el sentido opuesto.

Conviene comprobarlo al aterrizar. Ese vistazo ahorra bastantes viajes sin regreso y hace que cada llegada tenga algo más de interés que pulsar de nuevo por costumbre.

Los anillos son muy bonitos hasta que te distraen

Recogerlos da otro motivo para desviarse, y resulta fácil querer uno que está un poco demasiado lejos. Antes de ir a por él, mira si la trayectoria te deja cerca de otro planeta. La tormenta acelera, así que quedarse dando vueltas para preparar el salto perfecto también tiene un coste.

Las clasificaciones separan tiempo de supervivencia, planetas alcanzados y anillos. Puedes escoger qué aventura te apetece intentar: explorar, recoger o simplemente resistir. Prueba Space Crusader y decide por cuál vas hoy. Si lo de mirar una amenaza que no deja de acercarse te ha sabido a poco, en Abyss Ascent esa amenaza viene en forma de agua.

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