Puzles

Ojo de Lince: ese detalle estaba delante de ti

Dos ilustraciones casi idénticas, cinco detalles distintos y un minuto para encontrarlos. Descubre cómo jugar y por qué conviene pensar antes de pulsar.

Dos ilustraciones de un observatorio invitan a encontrar los detalles distintos.
Ilustración de Ojo de Lince · Galacade

Hay una taza, un cuadro y un montón de cosas que parecen estar exactamente donde deberían. Pasas la mirada de una imagen a otra y jurarías que son iguales. Hasta que ves el primer detalle. En Ojo de Lince, cada pareja de ilustraciones originales esconde cinco cambios que puedes señalar en cualquiera de los dos lados.

Un minuto para mirar con intención

Al pulsar Iniciar aparecen las dos ilustraciones y comienza la cuenta atrás. Tienes como máximo sesenta segundos para encontrar las cinco diferencias. Si las descubres antes, la partida termina en ese instante. Puedes recorrer la escena por zonas, comparar primero los objetos grandes y volver después a los detalles pequeños: no necesitas pulsar con prisa en todo lo que llame la atención.

Cada fallo consume tres segundos y los añade a tu tiempo. Una diferencia ya marcada no vuelve a sumar, pero tampoco penaliza. Los círculos numerados aparecen en ambas imágenes para que sepas qué has encontrado sin tener que recordarlo mientras buscas lo siguiente.

Ratón, dedo o teclado

Puedes jugar con el ratón o señalar directamente en una pantalla táctil. Con teclado, las flechas mueven un cursor visible y Intro o Espacio confirman la selección. Cambiar de orientación o entrar en pantalla completa conserva el progreso. Las imágenes siguen completas y los controles de sonido y salida permanecen disponibles. El reloj continúa si cambias de pestaña.

Cada escena pide una mirada nueva

Treinta escenas te llevan de un observatorio a un templo en la selva, una estación o un taller de juguetes. En partidas consecutivas recorres los temas sin repetir hasta empezar otro ciclo. Las escenas cambian de una partida a otra: hay detalles de formas, cantidades, orientaciones y pequeños objetos repartidos por toda la ilustración. Las cinco diferencias no ocupan siempre los mismos lugares. Recorrer con calma cada zona ayuda más que repetir los clics de la partida anterior.

Una mirada más rápida en cada intento

Las partidas completas compiten por el menor tiempo, incluidas las penalizaciones. Puedes jugar como invitado; para guardar tu récord necesitas acceder con tu cuenta antes de empezar. Si se agota el minuto sin las cinco diferencias, no se crea una marca individual.

En las ligas, todos reciben la misma pareja en cada ronda. Cuentan primero los aciertos y después el tiempo. Si no completas las cinco, se usa el instante del último acierto más todas tus penalizaciones. Así, encontrar una diferencia más siempre importa, incluso cuando el minuto ya está a punto de terminar.

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